Por

Fred R. Coulter

www.iglesiadedioscristianaybiblica.org

 

 

La Pascua Cristiana es una renovación del Nuevo Pacto de vida eterna a través de Jesucristo nuestro Señor y Salvador. Ninguna persona debe participar de esta Ceremonia comiendo la Pascua del Nuevo Pacto hasta que haya sido bautizado y haya sido circuncidado espiritualmente en el corazón al recibir el Espíritu Santo de Dios. Ellos son los únicos que han verdaderamente entrado en el Nuevo Pacto con Dios el Padre y Jesucristo.

                                                                                                                                

 

Formato y Escrituras a Leer

Para la

Ceremonia de la Pascua Cristiana

 

 

COMIENCE LEYENDO AQUÍ:

 

         400 años atrás en la noche del día 14 del primer mes, el SEÑOR Dios comenzó a establecer su pacto con Abraham. “Y he aquí, la Palabra del SEÑOR vino a él diciendo, ‘Este hombre no será tu heredero; sino el que saldrá de tus propios lomos será tu heredero… [Israel físico a través de Isaac]…’. Y lo llevó afuera, y dijo, ‘Mira ahora hacia los cielos y cuenta las estrellassi eres capaz de contarlas.’ Y le dijo, ‘Así será tu semilla… [Israel espiritual a través de Jesucristo]…’. Y… [Abraham]… creyó en el SEÑOR. Y Él se lo contó por justicia.” (Génesis 15:4-6)

 

         En la porción diurna del día 14 del primer mes, el SEÑOR Dios prometió solemnemente Su propia muerte futura como el perfecto sacrificio por los pecados de la semilla de Abraham y por los pecados del mundo (Génesis 15:9-12,17). Así, en la Semilla de Abraham—Jesucristo—todas las naciones del mundo serían benditas. Este fue el comienzo de lo que mas tarde llegaría a ser el día de Pascua para los hijos de Israel y los discípulos de Jesucristo—La Iglesia de Dios.

 

Luego, cuando Dios le pidió a Abraham que ofreciera a Isaac en holocausto, Él le proveyó un carnero como sacrificio sustituto en vez de Isaac. En ese momento, el SEÑOR Dios otra vez juró por Si mismo que se sacrificaría a Si mismo como el futuro “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. El SEÑOR Dios prometió en juramento: “…‘Por Mi mismo he jurado,’ dice el SEÑOR, ‘porque has hecho esta cosa, y no has retenido a tu hijo, tu único hijo; que en bendición Yo te bendeciré, y en multiplicación Yo multiplicaré tu semilla como las estrellas de los cielos… [Israel espiritual]…, y como la arena la cual esta sobre la orilla del mar… [Israel físico].... Y tu semilla poseerá la puerta de tus enemigos. Y en tu semilla serán benditas todas las naciones de la tierra, porque has obedecido Mi voz”. (Génesis 22:16-18)

 

         Después que Abraham murió, Dios se le apareció a Isaac, el hijo de la promesa, para reconfirmarle el pacto que había establecido con Abraham: “Y el SEÑOR se le apareció… [a Isaac]… y dijo, ‘No desciendas a Egipto. Vive en la tierra la cual Yo te diré. Permanece en esta tierra, y estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tu semilla… [Israel físico]…, daré todas estas tierras; y estableceré el juramento el cual juré a Abraham tu padre. Y multiplicaré tu semilla… [Israel espiritual]… como las estrellas de los cielos y daré a tu semilla todas estas tierras. Y en tu semilla [Cristo]… serán benditas todas las naciones de la tierra, porque Abraham obedeció Mi voz y guardó Mi encargo, Mis mandamientos, Mis estatutos y Mis leyes.’ ” (Génesis 26:2-5)

 

         En la misma noche, la noche del día 14 del primer mes—430 años después que Dios había dado por primera vez la promesa a Abraham—los hijos de Israel observaron la Pascua en Egipto. A la media noche, Dios pasó sobre las casas y salvó sus primogénitos, mientras juzgaba a los dioses de Egipto y mataba a los primogénitos egipcios—ambos hombres y animales (Éxodo 12:3-36).

 

En la misma noche, la noche del día 14 del primer mes, en el año 30 d.C, mientras comenzaba a oscurecer, Jesucristo, quien era Dios manifiesto en la carne, instituyó la Pascua del Nuevo Pacto con Sus apóstoles escogidos.

 

La Pascua del Nuevo Pacto que Jesús instituyó confirma las promesas de Abraham a los hijos espirituales de Dios. En la misma forma que Isaac era el hijo de Abraham por la promesa, los hijos de Dios del Nuevo Pacto son también los hijos de la promesa, a través de Jesucristo: “Ahora nosotros, hermanos, como Isaac, somos los hijos de la promesa” (Gálatas 4:28). Ellos son la semilla espiritual de Abraham y herederos de la promesa: “Porque ustedes son todos hijos de Dios a través de la fe en Jesucristo. Porque como muchos de ustedes fueron bautizados en Cristo, se vistieron de Cristo. No hay ni judío ni griego; no hay ni esclavo ni libre; no hay ni hombre ni mujer; porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús. Y si ustedes son de Cristo, entonces son semilla de Abraham, y herederos de acuerdo a la promesa” (Gálatas 3:26-29).

 

Dios prometió a Abraham que su semilla espiritual seria como las estrellas del cielo (Génesis 15:5). Jesucristo confirmó esta promesa. En la parábola del sembrador, Jesucristo explicó que la buena semilla son los hijos espirituales de Abraham por la promesa, quienes serán glorificados en la resurrección para brillar como el sol: Jesús dijo, “Entonces los justos resplandecerán en adelante como el sol en el reino de su Padre…” (Mateo 13:43).

        

Para los hijos espirituales de la promesa, la ceremonia de la Pascua Cristiana, observada anualmente en la noche del día 14 del primer mes, renueva el Nuevo Pacto de vida eterna a través de Jesucristo.

 

En Su última Pascua en el año 30 d.C, Jesucristo—Dios manifestado en la carne— instituyó la Pascua Cristiana del Nuevo Pacto

 

LA PASCUA COMIENZA CUANDO EMPIEZA A OSCURECER

 

Lucas 22

14. Luego cuando la hora había llegado, Él se sentó, y los doce apóstoles con Él.

15. Y les dijo, “Con verdadero deseo he deseado comer esta Pascua con ustedes antes que sufra.

16. Porque les digo que no comeré de esta otra vez hasta que sea cumplida en el reino de Dios.” (Vea también Mateo 26:20 y Marcos 14:17).

 

JESÚS INSTITUYE LA PASCUA DEL NUEVO PACTO

PARTE UNO: EL LAVADO DE PIES

 

Juan 13

2. Y durante la cena (habiendo el diablo ya puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, que debería traicionarlo),

3. Jesús, sabiendo que el Padre le había dado todas las cosas en Sus manos, y que Él había venido de Dios, e iba a Dios,

4. Se levantó de la cena y colocó a un lado Sus vestidos; y después de tomar una toalla, se la ató alrededor de Si mismo.

5. Luego, vertió agua en un lavabo y comenzó a lavar los pies de los discípulos, y a secarlos con la toalla la cual Él  se había atado.

6. Entonces vino a Simón Pedro; y él le dijo, “Señor, ¿Vas a lavar mis pies?”

7. Jesús respondió y le dijo, “Lo que estoy haciendo ustedes no lo entienden ahora, pero sabrán después de estas cosas.”

8. Pedro le dijo, “Tu no lavarás mis pies, jamás.” Jesús le respondió. “Si no te lavo, no tienes parte conmigo.”

9. Simón Pedro le dijo, “Señor, no sólo mis pies, sino también mis manos y mi cabeza.”

10. Jesús le dijo, “Aquel que ha sido lavado no necesita lavarse ninguna otra cosa sino los pies, pues está completamente limpio; y ustedes están limpios, pero no todos.”

11. Porque sabía quién estaba traicionándolo; esta fue la razón por la que Él  dijo, “No todos ustedes están limpios.”

12. Por tanto, cuando Él  les había lavado sus pies, y había tomado Sus vestidos, y se había sentado nuevamente, les dijo, “¿Saben lo que les he hecho?

13. Ustedes me llaman el Maestro y el Señor, y dicen correctamente, porque lo soy.

14. Por tanto, si Yo, el Señor y el Maestro, he lavado sus pies, ustedes también están obligados a lavarse los pies los unos a los otros;

15. Porque les he dado un ejemplo, para mostrarles que también deberían hacer exactamente como Yo les he hecho.

16. Verdaderamente, verdaderamente les digo, un siervo no es más grande que su señor, ni un mensajero más grande que el que lo envió.

17. Si saben estas cosas, benditos son si las hacen.”

 

En este momento, pause y lávense los pies unos a los otros. Cuando esta parte del servicio ha terminado, y todos estén sentados, continúe con las siguientes Escrituras.

 

JESUS MOJA EL PAN Y LO DA A JUDAS, QUIEN SALE A TRAICIONARLO

 

Mateo 26

21. Y mientras ellos estaban comiendo, Él  dijo, “Verdaderamente les digo, uno de ustedes Me traicionará.”

22. Y estando profundamente afligido, cada uno de ellos comenzó a decirle, “¿Soy yo aquel, Señor?”

23. Pero Él  respondió y dijo, “El que mojó su mano conmigo en el plato, él  Me traicionará.

24. El Hijo de hombre ciertamente va, como ha sido escrito concerniente a Él, pero ¡Ay de aquel hombre por quien el Hijo de hombre es traicionado! Sería mejor para él si este hombre no hubiera nacido.”

25. Entonces Judas, quien estaba traicionándolo, respondió y dijo, “¿Soy yo aquel, Maestro?” Él  le dijo, “Tú lo has dicho.”

 

Juan 13

18. No estoy hablando de todos ustedes; porque sé a quienes he escogido, para que la escritura pudiera ser cumplida: ‘Quien come el pan conmigo, ha levantado su talón contra Mí.’

19. Les estoy diciendo en este momento, antes que suceda, para que cuando suceda, puedan creer que YO SOY.

20. Verdaderamente, verdaderamente les digo, aquel que reciba a quienquiera que envíe está recibiéndome; y aquel que Me recibe está recibiendo a Quien me envió.”

21. Mientras Él  estaba diciendo estas cosas, Jesús fue afligido en espíritu, y declaró, diciendo, “Verdaderamente, verdaderamente les digo, uno de ustedes Me traicionará.”

22. Entonces los discípulos se miraban uno al otro, preguntándose de quién estaba hablando.

23. Entonces uno de Sus discípulos, aquel que Jesús amaba, estaba inclinado sobre el pecho de Jesús.

24. Y así, Simón Pedro le hizo señas para preguntar quién era aquel de quien estaba hablando.

25. Entonces él se inclinó otra vez sobre el pecho de Jesús y le preguntó, “Señor, ¿quién es?”

26. Jesús respondió, “Es aquel a quien Yo daré un bocado después de que lo haya mojado.” Y cuando Él  había mojado el bocado, lo dio a Judas Iscariote, hijo de Simón.

27. Y después del bocado, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo, “Lo que haces, hazlo rápidamente.”

28. Pero ninguno de aquellos sentados a la mesa supo por qué le dijo esto;

29. Porque algunos pensaron, ya que Judas tenía la bolsa, que Jesús estaba diciéndole, “Compra las cosas que necesitamos para la fiesta”; o que debería dar algo a los pobres.

30. Así entonces, después de recibir el bocado, inmediatamente salió; y era de noche.

31. Cuando se había ido, Jesús dijo: “Ahora el Hijo de hombre ha sido glorificado, y Dios ha sido glorificado en Él.

32. Si Dios ha sido glorificado en Él, Dios también lo glorificará en Si mismo, e inmediatamente lo glorificará.

 

PARTE DOS: COMER EL PAN ROTO SIN LEVADURA

El Pan Roto Simboliza

Jesucristo Llevando Nuestros Sufrimientos,

Nuestras Enfermedades y Nuestros Dolores

 

Isaías 53

3. Él  es despreciado y rechazado de los hombres; un Hombre de dolores, y familiarizado con la aflicción; y nos escondimos de Él  como si fueran nuestras caras, fue despreciado, y no lo estimamos.

4. Sin duda ha soportado nuestras enfermedades, y llevado nuestros dolores; aun así lo consideramos aquejado, golpeado de Dios y afligido.

5. Pero Él  fue herido por nuestras transgresiones; aplastado por nuestras iniquidades; el castigo de nuestra paz fue sobre Él; y con Sus latigazos nosotros mismos somos sanos.

6. Todos nosotros como ovejas nos hemos extraviado; hemos vuelto cada uno a su propio camino; y el SEÑOR ha colocado sobre Él  la iniquidad de todos nosotros.

7. Fue oprimido, y afligido; aun así no abrió Su boca. Es traído como un cordero al matadero; y como una oveja delante de su esquilador esta mudo, así Él  no abrió Su boca.

8. Por opresión y juicio fue quitado; y con Su generación ¿Quien consideró que Él  fuera cortado de la tierra del viviente; por la trasgresión de Mi pueblo Él  fuera aquejado?

9. Y Él  hizo Su sepultura con el malvado, y con el rico en Su muerte; aunque no había hecho violencia, ni hubo ningún engaño en Su boca.

10. Aun así el SEÑOR deseó aplastarlo y lo ha puesto en aflicción: Tú harás Su vida una ofrenda por el pecado. Él  verá Su semilla; prolongará Sus días, y que el propósito del SEÑOR pueda prosperar en Su mano.

11. Verá el tormento de Su alma. Estará completamente satisfecho. Por Su conocimiento Mi Siervo justo justificará a muchos; y llevará sus iniquidades.

12. Por tanto Yo dividiré para Él  una porción con el grande, y Él  dividirá el botín con el fuerte; porque ha derramado Su alma hasta la muerte; y fue contado entre los transgresores; y  llevó el pecado de muchos, e hizo intercesión por los transgresores.

 

I Pedro 2

21. Porque para esto fueron llamados porque Cristo también sufrió por nosotros, dejándonos un ejemplo, que deberían seguir en Sus pasos;

22. Quien no cometió pecado; ni fue encontrado engaño en Su boca;

23. Quien, cuando fue insultado, no insultó en retorno; cuando sufría, no amenazaba, sino se encomendaba a Si mismo a Quien juzga justamente;

24. Quien llevó Él  mismo nuestros pecados en Su propio cuerpo sobre el árbol, para que nosotros, estando muertos a los pecados, podamos vivir hacia justicia; y por Cuyos azotes ustedes fueron sanos.

 

Lucas 22

19. Y tomó pan; y después de dar gracias, lo rompió y lo dio a ellos, diciendo, “Este es Mi cuerpo, el cual es dado por ustedes. Esto háganlo en memoria de Mí.”

 

I Corintios 11

23. Porque yo recibí del Señor lo que también entregué a ustedes, que el Señor Jesús en la noche en la cual fue traicionado tomó pan;

24. Y después de dar gracias, lo rompió y dijo: “Tomen, coman; este es Mi cuerpo, el cual está siendo roto por ustedes. Esto háganlo en memoria de Mí.” (Vea también Mateo 26:26 y Marcos 14:22).

 

En este momento pause, bendiga y rompa el pan sin levadura, distribúyalo a los participantes y luego cómalo. Cuando todos hayan comido el pan, continúe leyendo las Escrituras.

 

                                                                                                                                

 

PARTE TRES: BEBER EL VINO

 

Marcos 14

23. Y Él  tomó la copa; y después de dar gracias, la dio a ellos; y todos bebieron de ella.

24. Y les dijo, “Esta es Mi sangre, la sangre del Nuevo Pacto, la cual es derramada por muchos.

25. Verdaderamente les digo, no beberé otra vez del fruto de la vid hasta ese día cuando lo beba nuevo en el reino de Dios.”

 

Lucas 22

20. En la misma manera también, tomó la copa después de cenar, diciendo, “Esta copa es el Nuevo Pacto en mi sangre, la cual es derramada por ustedes.

 

I Corintios 11

25. En la misma manera, también tomó la copa después que había cenado, diciendo, “Esta es la copa del nuevo pacto en Mi sangre. Esto háganlo, tan a menudo como la beban, en memoria de Mí.”

26. Porque tan a menudo como coman este pan y beban esta copa, solemnemente proclaman la muerte del Señor hasta que Él  venga.

27. Por esta razón, si cualquiera comiere este pan o bebiere la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y la sangre del Señor.

28. Pero el hombre examínese a sí mismo, y coma del pan y beba de la copa como corresponde

29. Porque aquel que come y bebe indignamente esta comiendo y bebiendo juicio para si mismo, no discerniendo el cuerpo del Señor.

 

En este momento pause, bendiga el vino, distribúyalo a los participantes y bébanlo. Cuando esta parte del servicio ha terminado, continúe leyendo las siguientes Escrituras.

 

                                                                                                                                

 

LA DISPUTA ENTRE LOS DISCÍPULOS

DE QUIEN ERA MAYOR

 

Lucas 22

24. Y hubo también una disputa entre ellos, incluso esta: cual de ellos debería ser considerado el más importante.

25. Y Él  les dijo, “Los reyes de las naciones señorean sobre ellas, y aquellos que ejercen autoridad sobre ellas son llamados benefactores.

26. Pero no sea de esta forma entre ustedes; mas bien, aquel que es mas destacado entre ustedes sea como el mas nuevo, y aquel que esta liderando como el que esta sirviendo.

27. Porque, ¿Quien es mas destacado, aquel que está sentándose a la mesa, o aquel que está sirviendo? ¿No es aquel que se sienta a la mesa? Pero yo estoy entre ustedes como uno que esta sirviendo.

28. Ahora ustedes son los que han continuado conmigo en Mis tentaciones.

29. Y Yo les asigno, como Mi Padre Me ha asignado, un reino;

30. Para que puedan comer y beber en Mi mesa en Mi reino, y puedan sentarse sobre tronos juzgando las doce tribus de Israel.”

                                                                                                                                

 

UN NUEVO MANDAMIENTO: AMARSE LOS UNOS

A LOS OTROS ASI COMO JESÚS LOS HA AMADO

 

Juan 13

33. Pequeños hijos, Yo estoy con ustedes aún un poco mas. Ustedes Me buscarán; pero como dije a los judíos, ‘A donde Yo voy, ustedes no pueden venir,’ también se los estoy diciendo ahora.

34. Un nuevo mandamiento les doy; que se amen el uno al otro en la misma forma que Yo los he amado, así es como deben amarse el uno al otro.

35. Por esto todos sabrán que son Mis discípulos—si ustedes se aman el uno al otro.”

 

JESÚS PROFETIZA QUE PEDRO

LO NEGARA TRES VECES

 

Marcos 14

27. Entonces Jesús les dijo, “Todos ustedes estarán escandalizados de Mí en esta noche; porque escrito está, ‘Golpearé con violencia al Pastor, y las ovejas serán esparcidas.’

28. Pero después que Yo haya resucitado, iré delante de ustedes a Galilea.”

29. Entonces Pedro le dijo, “Incluso si todos fueren escandalizados, aún así yo no.”

30. Y Jesús le dijo, “Verdaderamente te digo, hoy, en esta misma noche, antes que el gallo cante dos veces, tu Me negarás tres veces.”

31. Pero él hablo más inflexiblemente, “Si fuera necesario para mí morir contigo, no Te negaría en ninguna forma.” Y todos ellos también hablaron de la misma manera.

 

Juan 13

36. Simón Pedro le dijo, “Señor, ¿a dónde vas?” Jesús le respondió, “A donde Yo voy, tu no puedes seguirme ahora; pero Me seguirás después.”

37. Pedro le dijo, “¿Por qué no te puedo seguir ahora? Yo pondré mi vida por Ti.”

38. Jesús le respondió, “¿Tu pondrás tu vida por Mi? Verdaderamente, verdaderamente te digo, el gallo no cantará hasta que Me hayas negado tres veces.” (Vea también Lucas 22:31-34 y Mateo 26:31-35).

                                                                                                                                

 

LAS PALABRAS DEL NUEVO PACTO

POR LAS CUALES HEMOS ACORDADO VIVIR

 

Juan 14

1. “No dejen que su corazón este afligido. Creen en Dios; crean también en Mí.

2. En la casa de Mi Padre hay muchos lugares de vivienda; si fuera de otra forma, se los habría dicho. Yo voy a preparar un lugar para ustedes.

3. Y si voy y preparo un lugar para ustedes, vendré otra vez y los recibiré para Mí mismo; para que donde Yo estoy, ustedes también puedan estar.

4. Y a donde Yo voy ustedes lo saben, y el camino ustedes lo conocen.”

5. Tomás le dijo, “Señor, no sabemos a dónde vas; ¿Cómo entonces, podemos saber el camino?”

6. Jesús le dijo, “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, excepto a través de Mí.

7. Si Me hubieran conocido, habrían conocido también a mi Padre. Pero desde este momento en adelante, ustedes lo conocen y lo han visto.”

8. Felipe le dijo, “Señor, muéstranos al Padre, y eso será suficiente para nosotros.”

9. Jesús le dijo, “¿He estado contigo tanto tiempo, y no me has conocido, Felipe? Aquel que Me ha visto ha visto al Padre; ¿Por qué entonces dices, ‘Muéstranos al Padre’?

10. ¿No crees que Yo estoy en el Padre, y el Padre está en Mí? Las palabras que Yo les hablo, no las hablo de Mi mismo, sino el Padre mismo, Quien vive en Mí, hace las obras.

11. Créanme que Yo estoy en el Padre, y el Padre está en Mí; pero si no, créanme por las obras mismas.

12. Verdaderamente, verdaderamente les digo, aquel que cree en Mí, también hará las obras que Yo hago; y obras más grandes que estas hará porque Yo voy al Padre.

13. Y cualquier cosa que pidieran en Mi nombre, esto haré para que el Padre pueda ser glorificado en el Hijo.

14. Si piden cualquier cosa en mi nombre, yo la haré.

15. Si me aman, guarden los mandamientos—a saber, Mis mandamientos.

16. Y Yo pediré al Padre, y Él  les dará otro Consolador, para que pueda estar con ustedes a través de los siglos:

17. El Espíritu de la verdad, el cual el mundo no puede recibir porque no lo percibe, ni lo conoce; pero ustedes lo conocen porque vive con ustedes, y estará dentro de ustedes.

18. No los dejaré huérfanos; vendré a ustedes.

19. Todavía un poco y el mundo no Me verá más; pero ustedes Me verán. Porque Yo vivo, ustedes también vivirán.

20. En aquel día, ustedes sabrán que Yo estoy en Mi Padre, y ustedes están en Mí, y Yo estoy en ustedes.

21. Quien tiene Mis mandamientos, y los está guardando, ese es quien Me ama; y quien Me ama será amado por Mi Padre, y Yo lo amaré, y Me manifestaré Yo mismo a él.”

22. Judas (no Iscariote) le dijo, “Señor, ¿Qué ha pasado que estas a punto de manifestarte a nosotros, y no al mundo?”

23. Jesús respondió y le dijo, “Si alguno me ama, guardará Mi palabra; y Mi Padre le amará, y Nosotros vendremos a él, y haremos Nuestra morada con él.

24. Quien no Me ama, no guarda Mis palabras; y la palabra que ustedes escuchan no es Mía, sino del Padre, Quien Me envió.

25. Yo les he hablado estas cosas mientras estoy aun presente con ustedes.

26. Pero cuando el Consolador venga, el Espíritu Santo, el cual el Padre enviará en Mi nombre, ese les enseñará todas las cosas, y les traerá a su memoria todas las cosas que les he dicho.

27. Paz les dejo; Mi paz les doy; no como el mundo la da Yo la doy a ustedes. No dejen que su corazón esté afligido, ni lo dejen temer.

28. Me han escuchado decirles que Me voy lejos, y que vendré a ustedes otra vez. Si Me amaran, se habrían alegrado de que dije, ‘Voy al Padre’; porque Mi Padre es mas grande que Yo.

29. Y ahora les he dicho esto antes que suceda, para que cuando suceda, puedan creer.

30. No hablaré con ustedes mucho mas tiempo porque el gobernador de este mundo esta viniendo; pero él  no tiene ni una sola cosa en Mi.

31. Aun así él  viene para que el mundo pueda saber que Yo amo al Padre, y que hago exactamente como el Padre me ha mandado. Levántense, salgamos.”

 

Juan 15

1. “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.

2. Él  quita cada rama en Mí que no lleva fruto; y limpia cada una que lleva fruto, para que pueda llevar más fruto.

3. Ustedes ya están limpios a través de la palabra que les he hablado.

4. Vivan en Mí, y Yo en ustedes. Como una rama no puede llevar fruto por sí misma, sino solo si permanece en la vid, tampoco pueden ustedes llevar fruto a menos que estén viviendo en Mí.

5. Yo soy la vid, y ustedes son las ramas. Aquel que está viviendo en Mi, y Yo en él, lleva mucho fruto; porque separados de Mí ustedes no pueden hacer nada.

6. Si alguno no vive en Mí, es echado como una rama, y es secado completamente; y hombres las reúnen y las echan al fuego, y son quemadas.

7. Si viven en Mí, y Mis palabras viven en ustedes, pedirán cualquier cosa que deseen, y esto les sucederá.

8. En esto es Mi Padre glorificado, en que lleven mucho fruto; así serán Mis discípulos.

9. Como el Padre Me ha amado, Yo también los he amado; vivan en Mi amor.

10. Si guardan Mis mandamientos, vivirán en Mi amor; así como Yo he guardado los mandamientos de Mi Padre, y vivo en Su amor.

11. Estas cosas les He hablado, para que Mi gozo pueda habitar en ustedes, y que su gozo pueda ser pleno.

12. Este es Mi mandamiento: Que se amen uno al otro, como Yo los he amado.

13. Nadie tiene más grande amor que este: que uno ponga su vida por sus amigos.

14. Ustedes son Mis amigos, si hacen cualquier cosa que les mande.

15. Ya no los llamo mas siervos, porque el siervo no sabe lo que su maestro esta haciendo. Sino los he llamado amigos porque les he hecho saber todas las cosas que he escuchado de Mi Padre.

16. Ustedes mismos no Me escogieron, sino Yo personalmente los he escogido, y les he ordenado, que deberían ir y llevar fruto, y que su fruto debería permanecer; para que cualquier cosa que pidieran al Padre en Mi nombre, Él  pueda darles.

17. Estas cosas les mando, que se amen uno al otro.

18. Si el mundo los odia, saben que éste Me odió antes que a ustedes.

19. Si fueran del mundo, el mundo amaría lo suyo. Sin embargo, porque no son del mundo, sino que Yo personalmente los he escogido fuera del mundo, el mundo los odia por esto.

20. Recuerden la palabra que les hablé: un siervo no es más grande que su maestro. Si ellos Me persiguieron, los perseguirán a ustedes también. Si guardaron Mi palabra, guardarán la palabra de ustedes también.

21. Pero ellos les harán todas estas cosas por amor a Mi nombre, porque no conocen a Quien Me envió.

22. Si no hubiera venido y no les hubiera hablado, no habrían tenido pecado; pero ahora no tienen nada para cubrir su pecado.

23. Aquel que Me odia, odia también a Mi Padre.

24. Si no hubiera hecho entre ellos las obras que ningún otro hombre ha hecho, no habrían tenido pecado; pero ahora han visto y odiado a Mi Padre y a Mí.

25. Pero esto ha sucedido para que el dicho pudiera ser cumplido el cual está escrito en su ley, ‘Ellos Me odiaron sin causa.’

26. Pero cuando el Consolador haya venido, el cual les enviaré del Padre, el Espíritu de la verdad, el cual procede del Padre, ese dará testimonio de Mí.

27. Entonces ustedes también darán testimonio, porque han estado Conmigo desde el principio.”

 

Juan 16

1. “Les he hablado estas cosas, para que no estén ofendidos.

2. Ellos los echarán de las sinagogas; mas aún, el tiempo viene en que todo el que los mate, pensará que está rindiendo servicio a Dios.

3. Y les harán estas cosas porque no conocen al Padre, ni a Mí.

4. Pero les he dicho estas cosas, para que cuando el tiempo venga, puedan recordar que se las dije. Sin embargo, no les dije estas cosas en el principio porque estaba con ustedes.

5.  Pero ahora voy a Quien Me envió; y ninguno de ustedes Me pregunta. ‘¿A dónde vas?’

6.  Pero porque les he hablado estas cosas, tristeza ha llenado sus corazones.

7. Pero les estoy diciendo la verdad. Es provechoso para ustedes que me vaya lejos porque si no Me voy lejos, el Consolador no vendrá a ustedes. Sin embargo, si Me voy, se los enviaré.

8. Y cuando ese haya venido, condenará al mundo acerca de pecado, y justicia, y juicio:

9. Acerca de pecado, porque no creen en Mí;

10. Acerca de justicia, porque voy al Padre y no Me verán más;

11. Y acerca de juicio, porque el gobernador de este mundo ha sido juzgado.

12. Tengo aún muchas cosas que decirles, pero no son capaces de llevarlas ahora.

13. Sin embargo, cuando ese haya venido, el Espíritu de la verdad, los guiará a toda verdad porque no hablará de si mismo, sino cualquier cosa que oiga, hablará. Y les revelará las cosas por venir.

14. Ese Me glorificará porque les revelará las cosas que recibe de Mí.

15. Todo lo que tiene el Padre es Mío; por esta razón dije que ése recibirá de Mí y les revelará estas cosas.

16. Un poco mas, y no Me verán; y otra vez un poco mas, y Me verán, porque voy al Padre.”

17. Entonces algunos de Sus discípulos se dijeron el uno al otro, “¿Qué es esto que nos está diciendo, ‘Un poco mas, y no Me verán; y otra vez un poco mas, y Me verán,’ y, ‘porque voy al Padre’?”

18. Por tanto dijeron, “¿Qué es esto que esta diciendo, ‘un poco mas’? No entendemos lo que está diciendo.”

19. Entonces Jesús, sabiendo que ellos deseaban preguntarle, les dijo, “¿Por qué están preguntándose entre uno y otro acerca de esto que dije, ‘Un poco mas, y no Me verán; y otra vez un poco mas, y Me verán’?

20. Verdaderamente, verdaderamente les digo, ustedes llorarán y lamentarán, pero el mundo se alegrará; y ustedes estarán afligidos, pero su aflicción será convertida en gozo.

21. Una mujer cuando esta dando a luz tiene dolor porque su hora de parto ha llegado; pero después que da a luz al niño, no recuerda más la angustia por el gozo de que un niño ha nacido en el mundo.

22. Y así mismo, ustedes ciertamente tienen dolor ahora; pero los veré otra vez, y su corazón se alegrará, y nadie les quitará su gozo.

23. Y en ese día no Me preguntarán nada. Verdaderamente, verdaderamente les digo, cualquier cosa que pidieran al Padre en Mí nombre, Él  les dará.

24. Hasta este día, ustedes no han pedido nada en Mi nombre. Pidan, y recibirán, para que su gozo pueda ser completo.

25. Estas cosas les he hablado en alegorías; pero el tiempo viene cuando no les hablaré más en alegorías, sino que les revelaré claramente las cosas del Padre.

26. En ese día, ustedes pedirán en Mi nombre; y no les digo que rogaré al Padre por ustedes,

27. Porque el Padre mismo los ama, porque ustedes Me han amado, y han creído que salí de Dios.

28. Yo salí del Padre y he venido al mundo; otra vez, estoy dejando el mundo y voy al Padre.”

29. Entonces Sus discípulos le dijeron, “He aquí, ahora estás hablando claramente y no estás hablando en alegoría.

30. Ahora sabemos que entiendes todas las cosas, y no necesitas tener a alguien que Te pregunte. Por esto creemos que saliste de Dios.”

31. Jesús les respondió: “¿Ahora creen?

32. Escuchen, la hora viene, y ya ha llegado, en que ustedes serán esparcidos cada uno por su lado, y Me dejarán solo; y sin embargo no estoy solo porque el Padre está Conmigo.

33. Estas cosas les he hablado, para que en Mí puedan tener paz. En el mundo tendrán tribulación. ¡Pero sean valientes! Yo he vencido al mundo.”

 

Juan 17

1. Jesús habló estas palabras, y levantó Sus ojos al cielo y dijo, “Padre, la hora ha llegado; glorifica a Tu propio Hijo, para que Tu Hijo también pueda glorificarte;

2. Ya que le has dado autoridad sobre toda carne, para que pueda dar vida eterna a todos aquellos que les has dado.

3. Porque esto es vida eterna, que ellos puedan conocerte, el único verdadero Dios, y a Jesucristo, a Quien Tú enviaste.

4. Te he glorificado en la tierra. He acabado la obra que Me diste para hacer.

5. Y ahora, Padre, glorifícame con Tu propio ser, con la gloria que tuve Contigo antes que el mundo existiera.

6. He manifestado Tú nombre a los hombres que me has dado fuera del mundo. Ellos eran Tuyos, y Me los has dado, y han guardado Tú Palabra.

7. Ahora ellos han conocido que todas las cosas que Me has dado son Tuyas.

8. Porque les he dado las palabras que Me diste; y las han recibido; y verdaderamente han conocido que vine de Ti; y han creído que Me enviaste.

9. Estoy orando por ellos; no estoy orando por el mundo, sino por aquellos que Me has dado, porque son Tuyos.

10. Todos los Míos son Tuyos, y todos los Tuyos son Míos; y he sido glorificado en ellos.

11. Y ya no estoy más en el mundo, pero éstos están en el mundo, y Yo vengo a Ti. Padre Santo, guárdalos en Tú nombre, aquellos que Me has dado, para que puedan ser uno, así como Nosotros somos uno.

12. Cuando estaba con ellos en el mundo, Yo los guardé en Tu nombre. Protegí aquellos que Me has dado, y ninguno de ellos ha muerto excepto el hijo de perdición, para que las escrituras pudieran ser cumplidas.

13. Pero ahora vengo a Ti; y estas cosas estoy hablando mientras aún en el mundo, para que puedan tener Mi gozo cumplido en ellos.

14. Les he dado Tus palabras, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, así como Yo no soy del mundo.

15. No oro que los saques del mundo, sino que los guardes del maligno.

16. No son del mundo, así como Yo no soy del mundo.

17. Santifícalos en Tú verdad; Tú Palabra es la verdad.

18. Así como Me enviaste al mundo, Yo también los he enviado al mundo.

19. Y por su amor Me santifico a Mí mismo, para que también puedan ser santificados en verdad.

20. No oro por éstos solamente, sino también por aquellos que creerán en Mí a través de su palabra;

21. Para que todos ellos puedan ser uno; así como Tú, Padre, estas en Mí, y Yo en Ti; que ellos también puedan ser uno en Nosotros, para que el mundo pueda creer que Tú sí Me enviaste.

22. Y Yo les he dado la gloria que Me diste, para que puedan ser uno, en la misma forma que Nosotros somos uno:

23. Yo en ellos, y Tú en Mi, para que puedan ser perfeccionados en uno; y que el mundo pueda saber que Tú sí me enviaste, y que los has amado como Me has amado.

24. Padre, deseo que aquellos que Me has dado, también puedan estar Conmigo donde Yo esté, para que puedan ver Mi gloria, la cual Me has dado; porque Me amaste antes de la fundación del mundo.

25. Padre justo, el mundo no Te ha conocido; pero Yo te he conocido, y éstos han sabido que Tú sí Me enviaste.

26. Y les he hecho conocer Tu nombre, y lo haré conocido; para que el amor con el cual Me has amado esté en ellos, y Yo en ellos.”

 

Marcos 14

26. Y después de cantar un himno, salieron al monte de los Olivos.

 

La lectura de las Escrituras debe ser seguida por un himno apropiado. Después del himno una oración de acción de gracias y bendición debe ser dada para concluir la ceremonia de la Pascua.